Estas en PortalLastorres.com, hoy es

 
 
 | volver |

| contacta con nosotros * | 639359715 | inicio |  

 

 
 
     

La historia de Las Torres de Cotillas ha estado siempre ligada al agua sobre todo cuando en 1318 fue una villa independiente, que sería la circunstancia clave para que ciudades como Murcia, no aceptando este hecho, hiciera lo posible para que se le negara a Cotillas, uniendo sus fuerzas con Alguazas y Ceutí. Lo cierto es que Cotillas al final tuvo la razón en todos sus derechos y privilegios hidráulicos.

Durante la época musulmana Alguaza Al-kotija o Quttiyyas la Antigua (Cotillas) vivía un período de estabilización política entre los siglos VIII-XIII debido a su unión y práctica dependencia de esta alquería con la de La Alguaza (Alguazas) aunque en realidad Cotillas tuviera su propia administración en muchos aspectos dentro del término concejil y musulmán de Molina Seca como Ceutí, Lorquí y la citada Alguazas. Esta estabilización y citada dependencia quedaba reflejada en el disfrute del agua que la escasa población de la alquería cotillana (de entre unos 9 y 12 habitantes aproximadamente) poseía. Formaban todas ellas un conjunto clánico (Benhandik) por lo que apenas habían diferencias de poder entre las mismas familias aunque, por supuesto, existía un cabecilla del clan. En cuanto al número de cristianos viejos debemos decir de un modo su escasez y que se reduciría a unas 3 o 4 personas del modesto lugar. Fruto de esta estabilización se construiría el acueducto islámico-medieval que posteriormente sería reparado y reconstruido a mediados del siglo XIV Y XVI. Es precisamente un testimonio de ese pasado el vestigio hidráulico que aún subsiste en la pedanía torreña de La Florida , es decir la peñeta o pica de argamasa (para algunos un trozo de piedra grande sin importancia), que espera ser algún día tomada en consideración como vestigio arquitectónico de considerable antigüedad para el municipio torreño porque así lo es. Siguiendo con lo narrado debemos decir que a partir del siglo XIII esta situación de estabilización probablemente se acabaría en la alquería cotillana con la huida de algunos cabecillas clánicos hacia Alguazas a causa de las guerras cristianas y su avance por Murcia en la persona de Alfonso X el Sabio. No todos los moros se exiliaron. Entre 1266 y 1273 una serie de cuadrillas cristianas de hombres que habían colaborado en las batallas contra los moros reciben una serie de tierras en forma de reparticiones a la vez que se iban haciendo poco a poco con el control del terreno del territorio. Estos hombres pertenecían a la clase social del pueblo llano por lo que muchos eran artesanos, armeros e incluso pintores. En un principio no se produjo una situación excesivamente grave entre estos recién llegados cristianos y los escasos musulmanes (7 u 8 escasamente) que permanecían en sus tierras pero el progresivo avance de control de tierras y la invasión que estos propietarios sintieron en sus tierras motivaría una sublevación contra los recién llegados cristianos que motivaría por orden del monarca Jaime II enviar a dos importantes caballeros cristianos llamados Nuño y Pedro Díaz de Castañedo a imponer orden. Hay que decir que no solo Cotillas sino otras pequeñas alquerías murcianas y españolas necesitarían del apoyo de estos caballeros pacificándolas de un modo muy fácil y sencillo por la lógica pobreza, muy reducido tamaño y escasez de recursos. Estos caballeros contaron por tanto entre sus propiedades con la alquería (ahora donadío) de Cotillas ya que fue sin duda una donación, un regalo del monarca hacia ellos si conseguían apaciguar la rebelión. Las consecuencias de ese apaciguamiento fueron muy graves para la posterioridad ya que estos musulmanes se verían obligados al exilio por la fuerte represión hacia la próxima alquería de Alguazas y la de Albudeite, entre otras. Esta causa junto con la llegada de Jaime II a Murcia en 1296 y la actitud que estos caballeros mostraron tan rebelde contra el mismo monarca por la no aceptación probablemente de algunas condiciones que imponía les causó que fueran desposeídos del donadío cotillano y que por privilegio otorgado en Orihuela el 12 de mayo de 1296 esta propiedad pasaría a Don Ramón de Manresa, amigo y pariente del rey. Este nuevo dueño del territorio conviviría muy bien con los pequeños propietarios cristianos existentes pero tendría serias dificultades para regar su finca. Además quiso extender este donadío ampliándolo con Ceutí y Alguazas, pero las oposiciones de otras reinas y señores como Doña Violante o Jaime II frustraron el intento. Se evidenciaba en materia hidráulica el recelo alguaceño hacia el pueblo cotillano con las complicaciones por la negativa de poder seguir usando la acequia-acueducto que regaba Cotillas que tendría el origen en la llegada de los cuadrilleros a Cotillas y en concreto de la primera presencia cristiana. Su propiedad pasaría a otro dueño pero el primer y grave incidente también por el agua ocurrido en 1311 cuando se decide construir una acequia en tierras alguaceñas para regar sus propiedades de un modo más rentable. La negativa real a llevarse a cabo provocó que se paralizara la ejecución tras un grave pleito y el dueño cotillano vendío la propiedad a Don Pedro Martínez Calvillo en 1318, momento en que este fundó la villa y el señorío cotillano de un modo oficial y su mayorazgo independizándose de la jusrisdicción de la Ciudad de Murcia. Un fragmento del trozo que oficializaba dicho acontecimiento histórico es la que mandaba el monarca castellano del momento Alfonso XI a Pedro Martínez Calvillo:

“Sepan quantos esta carta vieren como ante mi, Don Alfonso, por la gracia de Dios rey de Castilla, de Toledo, de Leon, de Gallizia, de Sevilla, de Cordova, de Murçia, de Jahen, del Algarbe e señor de Molina. Paresçió Pedro Martínez Calvillo e dixome quel que ha una casa (se refiere al donadío o población de entonces, ya que el término casa hacía referencia al propio lugar con todo en general) en el regno de Murçia que dizen Alguaza de Cotiellas e Benahendyn, e que queria que esta casa fuese mayorazgo” (…)


“E yo, sobredicho rey Don Alfonso, veyendo e conosçiendo quantos serviçios este Pedro Martinez fico el rey don Ferrando nuestro padre que Dios perdone, e fizo e faze a mi, e con consejo e con otorgamiento de la reyna doña Maria mi ahuela e de los infantes don Iohan e don Pedro, mis tios e nuestros tutores, dole poder que pueda fazer el dicho mayorazgo e otorgole bien e conplidamente segund dicho es ,” (…)

Calvillo venía convencido en ampliar el riego de la tierra cotillana y en aumentar sus propiedades en varias y antiguas alquerías murcianas. Por estos tiempos Alguazas seguía siendo territorio musulmán y la reina Maria de Molina controlaba el mismo provisionalmente como medida para evitar sublevaciones, aún así era muy escaso el número de cristianos en el lugar.

Introducido el problema que vino gestado en las circunstancias narradas pasaremos pues a explicar la lucha desarrollada por los sucesivos señores de Cotillas y como en ocasiones la razón sería para el pueblo cotillano , ya que legítimamente la jurisdicción de la acequía que arriba citábamos era para el casi práctico uso de Cotillas reconocido por el monarca a Calvillo , así como el disfrute de las aguas del Segura que será negado por las villas vecinas y afirmado y negado por los jueces de Granada como ya veremos a continuación.

En época del citado Pedro Martínez Cotillas y sus vasallos estaban en continuo enfrentamiento con los vasallos alguaceños por falta de agua para regar las tierras de Cotillas. Además el Obispo, figura eclesial que desde 1322 aprox. empezaba a hacerse con el poder de este señorío ante la incapacidad de su control por la mayoría musulmana de los dueños anteriores, andaba en pleitos con el señor cotillano.
El hijo de Pedro Martínez Calvillo, Don Fernán Pérez Calvillo (2º señor de Cotillas) seguía envuelto en enfrentamientos y pleitos por el agua. Al morir el obispo don Pedro Peñaranda, y Pedro Martínez Calvillo (1º Señor de Cotillas) contribuyeron a que las quejas en varias villas murcianas como Murcia, Mula, Alhama o Molina se multiplicaran contra un tal Orozco por sus malas gestiones del agua realizadas. Así hubo que enviar a Millán Sánchez de Córdoba para encargarse del polémico tema. Por su parte los apoyos cotillanos se centraban en Ruy Díaz Cabeza de Vaca, nuevo Teniente de Adelantado, hizo una investigación sobre los hechos y prendió en Alguazas a varios vasallos de la iglesia de Cartagena. El asunto se complicó de tal modo, que fuerzas obispales tomaron al asalto Murcia las casas del Adelantado. Así, el monarca cristiano debía volver a intervenir enviando varias cartas a Ruy Díaz de Vaca, defensor y adelantado cotillano en el que se le dice lo siguiente: “que ninguno non sea osado de fazer alboroço contra las casas del Obispo (que empezaba a tomar control de la alquería alguaceña aunque aún habían muy pocos cristianos en la misma), ni contra sus omes”,… ``desatar los agravios que fizo a la eglesia de Cartajena, sede vacante, de la pesquisa que fizo sobre la pelea que ouieron los vasallos de Ferrand Pérez Calvillo con los de Alguaça”, y …. “que los presos que tomara en Alguaça sean puestos en libertad”.

En este contexto las posibilidades de cooperación entre los vecinos alguaceños y cotillanos son prácticamente nulas. Muy al contrario, las ambiciones y actitudes belicosas de sus respectivos señores empeoraban continuamente las relaciones. Así, en 1368, Ferrand Pérez Calvillo, en funciones de Adelantado, tomó la fortaleza de Alguazas saliendo desde la suya propia, pero tras la muerte del rey, Enrique II retiró las propiedades a Calvillo, dándoselas a un sobrino llamado Ferrand Carrillo, quien tuvo serias dificultades para recuperar algunos de los bienes, embargados por Ferránd Pérez de Ayala, el Obispo y “algunos ricos onmes e caballeros e escuderos”, que se sentían agraviados por las acciones que protagonizó Pérez Calvillo.
Serenados los ánimos, quiso Ferránd Carrillo mejorar su señorío cotillano aumentando las tierras regables con agua de la acequia de Alguazas, alegando “que en tiempo antiguo, la dicha heredad de Cotiellas regaba desta agua dicha acequia”…. Según ponían los manifiestos los restos del antiguo acueducto”… “por do la dicha agua solía pasar al dicho lugar de Cotiellas”.

Otros conflictos volverían a aparecer en 1377 con la oposición de Alguazas y Ceutí. Mientras los señores de Cotillas seguían luchando a que tal recurso apreciado viniera a regar estas tierras como ya se hacía anteriormente. Las razones para negar el uso del agua eran cada vez más nulas, Alguazas y Ceutí eran dos villas administradas por cristianos independientemente de la población que las habitaran y Cotillas también era dirigida por señores cristianos. Las únicas razones se basarían en el odio, la rivalidad señorial y la envidia hacia Calvillo al ser este montero mayor del infante Enrique II y las equivocaciones territoriales alguaceñas que como pasaba con los cotillanos tomaban de su jurisdicción territorios cotillanos y los cotillanos los alguaceños por situaciones equívocas producidas por los desbordamientos del río Mula. Sin duda una situación caótica, ya que Murcia no actúo o lo hizo para perjudicar a Calvillo, también por envidias antiguas.

Los posteriores señores de Cotillas actuaron de un modo más pacífico y en ocasiones se iban hasta distanciando de estos pleitos por agotamiento o por falta de fuerza y voluntad para enfrentarse a los gravísimos problemas que por el agua atravesaba la villa cotillana. De esta forma el siglo XV comienza con irregularidades en la estabilidad política de la vida señorial cotillana. No obstante Don Gómez Carrillo volvería al carácter belicoso del primer Calvillo, luchando por la ansiada agua que tanta falta hacía para Cotillas. Este carácter queda justificado en el documento de 1495, en que Obispo, Deán y Cabildo refieren a los Reyes Católicos el hecho de que… “continuamente hay muchas diferençias entre los veçinos e moradores de los dichos lugares de Alguazas e de Cotillas e entre dueños dellos (…) a cabsa de los pastos, abrevaderos, e de términos e de aguas con que se riegan las huertas de dicho lugar de las Alguazas”... Estos debates y contiendas venían sucediéndose desde que en 1489 don Gómez Carrillo se apoderó de la villa por la fuerza, a la muerte de su hermano Ferrand Pérez Calvillo; y ahora, tras la conquista de Granada, ambas poblaciones se aprestan a un incremento demográfico que lleva implícito la roturación de nuevas tierras y aumento del regadío. Se produce por ese momento una fuerte eclesiástica contra el luchador del Señorío don Gómez Calvillo que le acusa de maltratar y prender a los vecinos alguaceños. Según la defensa del dicho Gómez decía que estos hechos son por la constante tortura hacia Cotillas por prohibirle el agua con el riego del Segura y también dice que su lugar cotillano es exento de la jurisdicción de Murcia, e así mismo los dichos sus vasallos son jurisdicción de señorío (únicamente del de Cotillas) e partido sobre sí. De este modo queda muy claro que Cotillas se desgajó seguramente de dos concejos: el de Murcia y el de Molina Seca tras pasar la época islámica. A esta última le costó aceptar el mismo pero lo asumió. Sin embargo, la ciudad de Murcia injustamente legalizaba de un modo que hoy llamaríamos “corrupción” falsos documentos firmados por jueces que no tenían la mínima legitimidad porque el derecho a mayorazgo y señorío de Cotillas, y por tanto territorio independiente, fue concedida por la única y soberana voluntad del monarca de Castilla en 1318.

Pasando en estos asuntos al siglo XVI encontramos nuevos conflictos, algo a lo que ya estaban acostumbrados los vecinos de Murcia, Cotillas, Alguazas y Ceutí. Siendo un poco generales sabiendo, la abundancia de pleitos que se producirán en los años 1529, 1532, 1533, 1549, 1550, 1577 y 1589, nos centraremos en narrar aspectos generales como que una solición parecía estar cerca de Cotillas con la ampliación y refuerzo del acueducto de “las Picas” de La Florida (del cual en La actualidad nos queda la peñeta o muro de argamasa de 2 metros de altura) a mediados del siglo XVI y que por un tiempo abastecía a Cotillas por el río Mula y un poco más abajo por el Segura a La Condomina, entre otras. En el siglo XVII aún Cotillas tenía muchos puntos para conseguir incluso más agua pero la necesidad de agua en las villas de Alcantarilla y Sangonera propició que nuestra injusta ciudad del reino (Murcia) nos arrebatara de tal privilegio a finales del siglo XVII y sobre todo en el siglo XVIII, siglo en que los vecinos se iban alejando cada vez más de Cotillas hacia Las Torres de Fuentes en 1715. Los vecinos iban a buscar el agua al Segura para su abastecimiento. Caída la dinastía de los Calvillo-Carrillo, por problemas familiares de sucesión y dinásticos, en 1685, los Bustos (Marqueses de Corvera) eran los nuevos dueños del señorío y marquesado hasta su fin a finales del siglo XIX.
En 1715 se acordó hacer una Junta General de Hacendados. El territorio cotillano era propiedad en este tiempo en su mayor parte de ricos forasteros: 37 residían en La Ñora , 23 en Javalí Nuevo, 3 en la villa de la Buz Negra, 5 en La Raya, 3 en la Puebla de Soto y Barrio del Molino, 36 en Alcantarilla, 6 en Molina, 15 en Alguazas, 2 en Pliego y algunos aunque no fueran muchos en Cotillas, entre los que podemos encontrar a los Marqueses de Corvera, señores de la villa. En ese año se construiría una presa en Cotillas, adjudicadas a el 29 de julio de 1715 a Tomás Galera, en 7.900 reales. La obra que permitía disfrutar el uso del agua en mayores cantidades duró muy poco ya que en 1728 una fuerte tormenta de granizo, viento y agua, arruinó todas las cosechas de uva y panizos. En 1733 se intentó realizar un trasvase desde la acequia de Alguazas, en acuerdo con dicha villa , y comenzaron a efectuarse. Sin embargo, el Ayuntamiento de Murcia se opuso y mandó suspender las obras bajo pena de 10.000 maravedís. Como vemos esta poderosa ciudad no dejaba a Cotillas casi respirar, y había que conformarse con la poco agua que se recogía desde el Mula por los vecinos.

Este siglo como lo será el siguiente, será un siglo de pleitos contra los señores de la villa los Marqueses de Corvera. Otro dato curioso es que los Marqueses de Corvera en cada sucesión seguían posesionándose de los restos del acueducto de las Picas de La Florida. En 1799, el apoderado del Marqués de Corvera pidió al Cabildo catedralicio un traslado de la escritura del 20 de abril de 1535. Esta escritura debía de reflejar los derechos que tenía el Marqués de Corvera en el uso del agua del Segura. Como vemos un nuevo intento fallido.

Otro nuevo incidente y caso fallido para Cotillas sería el auto del 23 de Mayo de 1828 en el cual en principio se resolvió que ello no afectaba a los regantes posteriores, y que la acequia de Cotillas sufrió una interrupción por una de las avenidas del río Mula. Dicha resolución se comunicó a las históricas villas rivales de Alguazas y Ceutí el 21 de junio de 1828, pero no se llevaría a efecto. Posiblemente influyó en ello el pleito que Cotillas y el fiscal de Su Majestad seguían contra el Marqués, intentando la incorporación de la villa a la Corona-y que no concluyó hasta el año 1845-, pero incorporándose por fin la villa a la Corona Española en dicho año. La circunstancia que tanto Alguazas como Ceutí pusieran en vigor sus respectivas ordenanzas para el gobierno y administración de las aguas de su acequia tambien imposibilitó que tal derecho del agua lo recuperara el Marqués.
En 1837, don Antonio García Buendía solicitaba a la Diputación Provincial el oportuno permiso para construir un molino en hacienda de Cotillas, que funcionaría con agua del Riacho. El mismo no disponía de mucho caudal, y cada vez más sangrado. En 1846 el Heredamiento de Aguas de Cotillas demandó al Ayuntamiento de Albudeite, acusándole de haberle despojado de sus aguas. El alcalde de dicha Villa pidió el 30 de junio al Consejo de Administración de la Diputación, le concediesen licencia para defenderse. La misma le contestó que había cometido el error de mostrarse parte ante tribunal incompetente sobre actos administrativos, de forma que Albudeite no recibió defensa alguna y perdió el pleito contra Cotillas teniendo que soportar por su incompetencia la dura demanda y justa que Cotillas le imponía.
En 1829 se nos vuelve a hacer referencia a los restos del acueducto de la Florida del siglo XIV y XVI (“las picas o peñetas”), de los cuales actualmente queda uno y que merecería ser digno de reconocimiento por parte de las autoridades como reiteradamente hemos dicho, como monumento histórico del patrimonio torreño, por su antigüedad y arreglando o ajardinando la zona de campo aledaña.

Nuevos pleitos fallidos llegarían en 1876 entre el Marqués de Corvera contra Alguazas y Ceutí, quienes volvieron, como era de costumbre, a negar ilegítimamente la validez de la documentación aportada por el Marqués mientras no se cotejase. Así se volvieron a negar los derechos de
Cotillas para poder disponer el agua del Segura.

Curiosamente y hace unos pocos años se descubrió cuando se investigaba en Granada cierta documentación referente a uno de los pleitos que se acaban de comentar se encontró cosida en uno de dichos legajos, la carta-albalá del siglo XVI por la cual se concedía facultad real a Juan Pérez Calvillo, Señor de Cotillas en dicho siglo, para sacar el agua del Segura. El documento estaba roto y le faltaba la mitad, pero se podía leer claramente aún, que la concesión se hacía sin perjuicio a terceros. Esta es la prueba más clara que demuestra que Cotillas tenía toda la razón en sus derechos históricos y Murcia, Alguazas y Ceutí fueron ciudades y villas injustas con Cotillas, la envidia y el egoísmo fueron la bandera de estas villas y seguramente los secretarios murcianos escondieron el documento que beneficiaba a Cotillas porque como iniciábamos este artículo las razones de recelo eran por el recelo al desgajarse Cotillas de Murcia con Pedro Martínez Calvillo y los recelos entre Calvillo y Fajardo que dejaron una huella en Murcia que se transformaría en odio a lo largo de los siglos.

Llegando al siglo XX vemos que por fin se encuentra solución a la problemática del agua en Cotillas con las bondades de la familia de pintores y artistas asentados en el barrio de Santa Eulalia (Murcia) pero que tuvieron un vínculo muy especial con Cotillas, se trata de los hermanos Ródenas Rosa, familia que surtió de luz eléctrica a la pedanía de los Pulpites antes de que dispusiera el casco urbano del municipio, al cual surtió después de esta pedanía y en la misma construyeron un estudio hoy día restaurado, ampliado y dedicado a chalet privado. Esta familia por tanto posee un inmueble que es parte de la historia de Las Torres de Cotillas. Por supuesto y además de surtir de luz eléctrica instalaron motores elevadores de agua en varios parajes del municipio alrededor de los años 20 del siglo XX, como La Loma, Pago Tocino, Quttiyyas la Antigua, entre otros muchos, pudiendo ya por fin la villa de disponer del agua del Segura para riego.
Posteriormente se pedía agua en Madrid para el consumo (agua corriente) en 1927 por parte de Las Torres de Cotillas, Murcia y otros municipios de la región. A Las Torres de Cotillas no llegó el agua tal y como la conocemos en nuestros grifos hasta los años 60.

En conclusión, como hemos visto la historia de Las Torres de Cotillas ha ido muy vinculada a la falta de agua del Segura, aunque no de la del Riacho o Mula, no carente de derechos para Cotillas que como se ha demostrado Granada daba toda la razón a nuestro pueblo y como tras tantos siglos de odio, envidias y calumnias contra la villa, consiguió el municipio disponer de agua para riego con la familia Ródenas Rosa y para el consumo dentro de las casas en los años 60.

Enviado por: D. Jesús Fernández Baño

FUENTE: Libro "Historia de Las Torres de Cotillas (Murcia). Año 2005- "Cotillas siglos (XIV - XIX). Un intento permanente por ampliar el regadío.- Apartado de dicho libro correspondientemente íntegramente a Don Luis Lisón y a su documentación sobre Las Torres de Cotillas.

 

Si conoces la historia-vida de algún personaje histórico (importante) en la historia de nuestro pueblo y quieres participar en esta sección, envíanos un correo con la bibliografía-historia del personaje y tu nombre y muy pronto aparecerá. Gracias *

 

PortalLastorres.com no tiene nada que ver con los artículos enviados por los usuarios.

 
     
  copyright ©     PortalLastorres.com® 2005

| contacta con nosotros * | aviso legal | inicio |